¿Ganas de una escapada tropical sin salir de la cocina? Esta tarta cruda al estilo de una barrita de chocolate y coco reúne una base crujiente de frutos secos y dátiles cacaoteados y un relleno sedoso de coco y anacardos. Sin gluten, vegana, sin azúcar refinado, no por ello deja de ser tremendamente golosa una vez cubierta con un hilo de chocolate fundido. Un postre que impresiona con poco esfuerzo.
Tarta cruda de chocolate y coco estilo Bounty
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Ingredientes
Para la base
- 1 taza de frutos secos variados (nueces, anacardos, nueces de Brasil)
- 8 dátiles medjool, deshuesados
- 1/4 de taza de cacao en polvo
- Una pizca de sal del Himalaya o sal marina (equivale a 1 cucharada - 15 ml - de agua de mar)
- 1 a 3 cucharadas de agua tibia
Para el relleno
- 2 tazas de anacardos crudos, remojados al menos 4 horas
- 1 taza de coco rallado sin azúcar
- 3/4 de taza de aceite de coco, fundido
- 1/2 taza de néctar de coco o de miel cruda
- 1 cucharada de extracto puro de vainilla
- 1/4 de taza de agua filtrada
Para el acabado
- 6 onzas de chocolate negro o crudo, fundidas
Preparación
- En un robot de cocina, triture los frutos secos hasta obtener una molienda fina.
- Añada los dátiles, el cacao y la sal, y siga triturando comprobando la textura entre los dedos de vez en cuando. Añada agua si hace falta, una cucharada cada vez, hasta que la mezcla se sostenga sin pegarse.
- Forre con papel de horno un molde desmontable redondo de 20 cm y presione la base de manera uniforme en el fondo.
- Escurra los anacardos remojados. En el robot limpio, triture los anacardos, el coco rallado, el aceite de coco tibio, el néctar de coco, la vainilla y el agua unos 5 minutos, hasta obtener una textura muy lisa.
- Vierta el relleno sobre la base y golpee ligeramente el molde para repartirlo bien. Lleve al congelador 4 horas o toda la noche.
- Antes de servir, deje descongelar en la nevera unas 2 horas, o 1 hora a temperatura ambiente.
- Funda el chocolate y viértalo en hilo por encima antes de servir.
Truco
Recuerde remojar los anacardos la víspera para ganar tiempo el mismo día: se triturarán con mucha más facilidad hasta lograr una crema perfectamente lisa.
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FAQ: sus preguntas sobre la tarta cruda de chocolate y coco
¿Por qué hay que remojar los anacardos?
Por dos razones, una técnica y otra digestiva. Técnicamente, un anacardo remojado ha absorbido agua: se tritura mucho mejor y da una crema perfectamente lisa, sin grano en la lengua, algo imprescindible para un relleno como este. En cuanto a la digestión, el remojo reduce el contenido en ácido fítico y en inhibidores enzimáticos presentes en la semilla, lo que la hace más ligera para algunos estómagos sensibles. Dos a cuatro horas bastan para el anacardo, que a partir de ahí se vuelve viscoso, al contrario que la almendra.
¿Cuáles son los 3 tipos de cacao?
Tradicionalmente se distinguen tres grandes variedades de cacaotero. El criollo, escaso y frágil, representa una parte ínfima de la producción mundial pero da los cacaos más aromáticos, con notas afrutadas y poco amargor. El forastero, robusto y productivo, aporta la inmensa mayoría del cacao mundial, con un perfil más intenso y más amargo. El trinitario, híbrido de ambos, busca un equilibrio entre finura y rendimiento. A ello se suma el nacional ecuatoriano, a menudo clasificado aparte por su aroma floral muy característico.
¿Cuál es la mejor calidad de cacao?
Depende del uso, pero hay algunas referencias útiles. Para un postre crudo como este, un cacao sin tostar -secado por debajo de 45 °C- conserva más aromas volátiles y más compuestos de origen. Fíjese después en la variedad: los cacaos finos (criollo, nacional) destacan por sus notas afrutadas o florales, mientras que un forastero estándar resulta más plano. Por último, desconfíe de los polvos «alcalinizados» o de «proceso holandés»: ese tratamiento suaviza el amargor pero empobrece bastante el perfil aromático.
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