Compromiso ecológico
La neutralidad plástica: el compromiso ciudadano de Biovie.
Desde nuestra fundación en 2007, procuramos tener la huella medioambiental y de carbono más baja posible, cuidando los recursos, renovables o no, que utilizamos.
Compromiso Plastic Neutrality · desde 2025
Nuestro compromiso
Recurrir al plástico únicamente
cuando no existe alternativa
El mejor material existente
Cuando el plástico sigue siendo necesario, elegimos el HDPE (polietileno de alta densidad) de nuestros bag in box de agua de mar: el más seguro, sin disruptores endocrinos ni micro/nanoplásticos, y también el más caro.
Sustituir en cuanto sea posible
En cuanto existe una solución técnica, sustituimos el plástico por otro material, como el envase ya compostable de nuestros cocos frescos.
0 % plástico
Junto al industrial francés Futuramat, fabricamos en Francia nuestros germinadores automáticos Easygreen Sol con un material 100 % de origen biológico a base de fibras de caña de azúcar fermentadas.
Para ir aún más lejos, nos enorgullece anunciar nuestro compromiso con la neutralidad plástica. Esta iniciativa busca compensar íntegramente la cantidad de plástico puesta en el mercado a partir de 2025, encargando a la empresa Corsair la retirada de una cantidad equivalente de residuos plásticos del medio ambiente, transformados en materia virgen mediante pirólisis.
Esta acción se lleva a cabo mediante la compra de créditos plásticos CSR (Corporate Social Responsibility), retirados del mercado al instante, un encargo que renovaremos cada año a partir de 2025.
La gravedad de la contaminación por plástico
Una cifra que supera el peso de la humanidad
×50
Multiplicación de la producción mundial de productos químicos desde 1950.
400 millones de toneladas
Producción mundial de plástico cada año, más que el peso total de los seres humanos en la Tierra.
5 g
Cantidad de plástico ingerida por persona cada semana: según WWF, el equivalente a una tarjeta de crédito.
10 %
Parte del plástico realmente reciclada por vía mecánica, por falta de infraestructuras.
A pesar de la buena voluntad ciudadana a la hora de reciclar, el 90 % del plástico no se recicla: contamina nuestras tierras y nuestros océanos, o acaba enterrado (como en Bangkok) o quemado. Esta acumulación amenaza gravemente los ecosistemas terrestres y marinos, la biodiversidad y la salud humana.
Los gobiernos intentan regular el plástico de un solo uso, pero el consumo sigue siendo muy variable según los países, y muchos países emergentes aún no han regulado su producción: el reciclaje presenta, por tanto, lagunas considerables.
Pero ¿qué ocurre con ese 90 % de plástico no reciclado? O se quema, o se entierra. El enterramiento contamina los suelos y las aguas subterráneas: los plásticos tardan cientos de años en descomponerse y liberan sustancias nocivas. Su combustión, considerada un combustible cuando alimenta, por ejemplo, cementeras, emite contaminación química atmosférica y sustancias tóxicas con riesgos sanitarios nada desdeñables para la población.
La pirólisis, una alternativa prometedora
Este proceso térmico descompone los plásticos a alta temperatura, en ausencia de oxígeno, y produce aceites, gases y carbones, sin sustancias tóxicas. Se pasa así de una lógica de extracción a un ciclo de vida virtuoso, como el del vidrio, el papel o el metal.
Nuestro camino hacia la neutralidad plástica
Una alianza con
Corsair & Amplivo
Hoy la compensación plástica solo es obligatoria en Filipinas, una estrategia defendida por la ONU y el Banco Mundial, y voluntaria en el resto del mundo. En 2025 adquirimos un pack de neutralidad plástica: esta alianza nos permite utilizar el logotipo «Plastic Neutrality» en nuestros productos, que poco a poco lo llevarán todos.
Corsair es la primera entidad industrial del mundo que se ha comprometido con la retirada efectiva de residuos plásticos del medio ambiente para reciclarlos como materia virgen. Gracias a la pirólisis, Corsair transforma estos residuos en aceite certificado, que se emplea para producir nuevos objetos de plástico.
Entrevistamos a Jussi Veikko Saloranta, director general de Corsair, durante la visita a la primera planta de pirólisis del mundo, instalada sobre un gigantesco vertedero de Bangkok. En lugar de inversores, eligió a una comunidad de particulares para constituir su reserva de créditos plásticos: desde entonces, más de 100 000 personas se han unido a Amplivo, su filial.
A través de Amplivo, cualquiera puede comprar un pack de neutralidad plástica y contribuir, desde su casa, a la retirada real de residuos. A cambio, recibirá créditos CSR (1 € = 10 CSR), activos digitales trazables y revendibles, como sucede con el crédito de carbono.
Reducción de la contaminación
Al retirar activamente el plástico del medio ambiente, preservamos los ecosistemas y la biodiversidad.
Economía circular
La transformación de los residuos en nuevos productos reduce la dependencia de los recursos vírgenes y las emisiones de CO2.
Oportunidades económicas
Los créditos plásticos CSR ofrecen una nueva forma de activo para particulares y empresas.