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Leche de cáñamo cruda

Leche de cáñamo cruda

Sencilla y nutritiva, esta bebida vegetal se prepara en una pasada de batidora a partir de semillas de cáñamo peladas, naturalmente ricas en proteínas. Sin remojo ni filtrado, es la bebida ideal para empezar el día. Un básico que conviene tener siempre a mano.

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Ingredientes

  • 1 taza de semillas de cáñamo peladas
  • 3 tazas de agua
  • De 3 a 4 cucharadas de néctar de agave
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación

  1. Vierta las semillas de cáñamo, el agua, el néctar de agave y el extracto de vainilla en la batidora.
  2. Triture hasta obtener una leche bien lisa y untuosa.
  3. Refrigere antes de servir.

Truco

Para una versión con chocolate, añada dos cucharaditas de cacao crudo en polvo por cada media taza de leche obtenida.

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FAQ: sus preguntas sobre la leche de cáñamo cruda

¿Qué virtudes tiene la leche de cáñamo?

Lo que distingue al cáñamo de otras semillas es ante todo su composición en ácidos grasos: contiene a la vez omega-6 y omega-3 en una proporción cercana a 3 por 1, algo poco frecuente en la alimentación habitual. Las semillas peladas aportan además proteínas completas, es decir, con todos los aminoácidos esenciales, así como magnesio, hierro y zinc. Como la leche se tritura sin filtrar, todo eso acaba en el vaso, a diferencia de una leche de almendra filtrada, donde una parte se queda en la pulpa. Dicho esto, es una bebida, no un complemento: se integra en una alimentación variada, no la sustituye.

¿Cuál es la bebida vegetal más sana?

No hay una sola, y conviene darle la vuelta a la pregunta: la más interesante es aquella cuya lista de ingredientes es más corta. Una bebida casera, triturada a partir de semillas y agua, no lleva aceite añadido, ni azúcares, ni espesantes, al contrario que muchas bebidas industriales. En el plano nutricional, el cáñamo y la soja destacan por su contenido en proteínas; la almendra y la avellana son más ligeras; la avena y el arroz son las más ricas en hidratos. La mejor elección es, pues, la que corresponde a su uso: una base proteica para la mañana, una bebida ligera para el café, una leche más dulce para la repostería.

¿Cómo preparar el cáñamo?

Las semillas peladas no requieren preparación alguna: se comen tal cual, espolvoreadas sobre una ensalada, unas gachas o una sopa, o trituradas en leche como aquí. No se pueden germinar, ya que el pelado ha retirado la envoltura. Las semillas enteras sí pueden remojarse unas horas y germinarse, pero su cáscara queda crujiente y no gusta a todo el mundo. En cualquier caso, no las caliente: sus ácidos grasos son frágiles y se oxidan rápido. Conserve el paquete abierto en la nevera, al abrigo de la luz, y consúmalo en dos o tres meses.

¿Qué se puede fabricar con cáñamo?

En la cocina, las semillas peladas se transforman en leche, en crema vegetal, en crema para untar, en pesto o en parmesano vegetal si se trituran con levadura nutricional y sal. También sustituyen a los piñones en un relleno o una salsa. El aceite de cáñamo, prensado en frío, se usa únicamente en frío, para aliñar, nunca en cocción. La harina resultante del prensado se incorpora a masas de crackers o de panes crudos. Y más allá de la alimentación, la planta alimenta todo un sector: textil, cordelería, aislantes y materiales de construcción a base de fibra.

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