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Mantequilla de coco con arándanos y vainilla

Mantequilla de coco con arándanos y vainilla

Esta mantequilla de coco untuosa adquiere un bonito tono violeta gracias a los arándanos, sin nada de azúcar añadido: es el dulzor natural de la fruta, realzado con un toque de estevia si lo desea, el que hace todo el trabajo. Fácil de untar o de tomar a cucharadas, se prepara en unos minutos, siempre que tenga algo de paciencia para transformar el coco rallado en una crema bien lisa.

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Ingredientes

  • 3 tazas de coco rallado sin azucarar
  • 1 taza de arándanos frescos (o congelados y descongelados), ecológicos a ser posible
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (o una punta de vainilla en polvo)
  • 1/8 de cucharadita de sal marina
  • 1 sobre de estevia, o 1 cucharada de otro endulzante, opcional

Preparación

  1. Triture el coco rallado en una batidora potente o en el procesador hasta que quede perfectamente liso y cremoso, como una mantequilla: cuente un minuto en la batidora potente y de cinco a diez minutos en el procesador, rascando las paredes de vez en cuando.
  2. Una vez obtenida la mantequilla de coco, añada los arándanos, el zumo de limón, la vainilla y la sal, y vuelva a triturar hasta lograr una textura bien lisa.
  3. Pruebe, añada el endulzante si lo quiere más dulce y triture una última vez.
  4. Pase la crema a un tarro de cristal limpio para conservarla.

Truco

Esta crema se conserva dos días a temperatura ambiente; a partir de ahí, guárdela en la nevera y sáquela media hora antes de tomarla para que recupere su textura fundente.

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FAQ: sus preguntas sobre la mantequilla de coco

¿Cuáles son las propiedades de la mantequilla de coco?

La mantequilla de coco es el coco entero convertido en pasta: a diferencia del aceite, conserva la pulpa y, por tanto, la fibra y parte de los minerales de la fruta. Encontrará manganeso, cobre, algo de hierro y, sobre todo, fibra, que ralentiza la asimilación de las grasas. Su riqueza en ácidos grasos de cadena media le da una textura que se deshace en la boca y un carácter saciante muy útil en el desayuno. Sigue siendo un alimento graso y denso: una o dos cucharaditas bastan de sobra.

¿Es mejor el aceite de coco que la mantequilla?

Son dos productos distintos y la pregunta no se resuelve con una palabra. El aceite de coco es una grasa pura, obtenida por presión de la pulpa: no contiene ni fibra ni proteína. La mantequilla de coco, en cambio, es la pulpa entera triturada, mucho más completa desde el punto de vista nutricional. Frente a la mantequilla láctea, el coco tiene la ventaja de ser vegetal y de conservarse a temperatura ambiente, aunque sigue siendo rico en grasas saturadas. En cocina cruda, la mantequilla de coco resulta útil sobre todo porque sostiene por sí sola: endurece en frío y liga una preparación sin añadir nada más.

¿Es buena para la salud la grasa de coco?

Las opiniones divergen, y conviene decirlo con franqueza. La grasa de coco se compone en casi un 90 % de ácidos grasos saturados, lo que la sitúa aparte entre las grasas vegetales. Buena parte de ellos es ácido láurico, cuyo metabolismo difiere del de las grasas animales, sin que la investigación haya zanjado la cuestión de sus efectos a largo plazo. En la práctica, el coco se comporta como cualquier otra grasa: tiene su sitio en una alimentación variada, en cantidad razonable, junto a otras fuentes de buenas grasas como los frutos secos, las semillas de lino o el aceite de oliva.

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