Una compota de manzana no necesita cocción para ser buena, y esta lo demuestra en cinco minutos. Las manzanas crudas conservan su frescura y su acidez, el limón evita que se oscurezcan, y la lúcuma desliza un dulzor ligeramente acaramelado que recuerda a la compota de nuestra infancia sin un solo grano de azúcar añadido. La canela y la nuez moscada recién rallada calientan el conjunto. Las nueces picadas y las pasas de Corinto, añadidas en el último momento, aportan el crujiente que suele faltar a las compotas.
Compota de manzana cruda con nueces y pasas de Corinto
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Ingredientes
- 2 manzanas a elegir, descorazonadas y cortadas en trozos
- 1/2 cucharada de zumo de limón
- 1/2 cucharada de lúcuma en polvo
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1 pizca de ralladura de limón fresco
- 1 pizca de nuez moscada recién rallada
- Nueces picadas, para decorar
- Pasas de Corinto secas, para decorar
Preparación
- Ponga las manzanas, el zumo de limón, la lúcuma, la canela, la ralladura y la nuez moscada en la batidora.
- Triture a golpes cortos si le gusta la compota con trozos, o de forma continua para una textura perfectamente lisa.
- Pruebe y ajuste la canela o el limón según la acidez de sus manzanas.
- Vierta en un bol y decore con nueces picadas y pasas de Corinto justo antes de servir.
Consejo
Mezcle dos o tres variedades de manzana en lugar de una sola: el sabor gana mucho en complejidad, y una manzana ácida junto a otra muy dulce da el mejor equilibrio. El zumo de limón no está por el sabor sino para evitar la oxidación: sin él, la compota se oscurece en unos veinte minutos. Deje la piel si sus manzanas son ecológicas y están bien lavadas, aporta fibra y un bonito color. Esta compota se come al momento, no se conserva más de veinticuatro horas en la nevera.
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Preguntas frecuentes sobre la compota de manzana cruda
¿Cómo hacer una compota en la batidora?
Corte las manzanas en trozos de unos 2 cm, añada un chorro de zumo de limón y triture a golpes cortos. La batidora no necesita líquido si las manzanas son jugosas; si le cuesta arrancar, una cucharada de agua basta para iniciar el movimiento. Para una compota cruda, evite triturar demasiado tiempo seguido: la fricción de las cuchillas calienta la preparación y le quita frescura. Mejor unos golpes cortos que un minuto continuo.
¿Por qué se pone zumo de limón en la compota?
Por dos razones. La primera es visual: las manzanas cortadas se oscurecen en contacto con el aire por acción de una enzima, y la acidez del limón bloquea esa reacción. La segunda es de sabor: las manzanas cultivadas hoy suelen ser muy dulces y con poco relieve, y el limón les devuelve mordiente. Media cucharada basta para dos manzanas; por encima, la acidez domina.
¿Cómo hacer una compota más untuosa?
Tres palancas. Triturar más tiempo, aceptando que la preparación se temple ligeramente. Añadir un ingrediente graso, como una cucharada de puré de frutos secos o un trozo de aguacate, que da una textura aterciopelada sin cambiar el sabor. Y pasar la compota por un colador fino para retirar las fibras más gruesas, sobre todo si ha dejado la piel. La lúcuma usada aquí también aporta algo de cuerpo.
¿Cuál es la diferencia entre puré de manzana y compota?
La diferencia es sobre todo cuestión de uso y de textura. El puré se tritura fino y queda perfectamente liso, mientras que la compota conserva tradicionalmente trozos y algo de mordida. En la práctica, hoy ambas palabras designan casi lo mismo en el lenguaje corriente, y los fabricantes las usan indistintamente. Aquí lo decide usted: unos golpes para una compota, un triturado continuo para un puré.
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