La prueba de que a veces bastan muy pocos ingredientes para crear un postre tremendamente goloso: estos brownies crudos solo llevan cuatro ingredientes de base. Nueces, dátiles medjool y cacao crudo bastan para crear una textura fundente estilo fudge, sin horno y sin azúcar añadido. Rápida de preparar, esta receta es ideal para un antojo de chocolate de última hora.
Brownies fudge crudos de chocolate y nueces
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Ingredientes
- 1 ⅓ tazas de nueces
- 8 o 9 dátiles medjool, deshuesados
- ¼ de taza de cacao crudo en polvo
- 2 cucharadas de agua
- Copos de coco, para terminar
Preparación
- Triture las nueces en el robot de cocina hasta obtener una textura molida gruesa, sin llegar a la pasta.
- Añada los dátiles deshuesados, el cacao y el agua, y triture hasta obtener una masa pegajosa y homogénea que se agrupe en una bola.
- Presione con firmeza la preparación en un molde pequeño forrado con papel de horno, con unos dos centímetros de grosor.
- Espolvoree con copos de coco, refrigere alrededor de una hora y corte en cuadrados.
Consejo
Para una textura aún más fundente, añada una cucharada de mantequilla de coco fundida a la masa antes de presionarla en el molde. Y si sus dátiles están secos, diez minutos de remojo en agua templada les devuelven toda su jugosidad.
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Preguntas frecuentes sobre los brownies crudos de dátiles y nueces
¿Cuál es la diferencia entre los dátiles y los dátiles Medjool?
El medjool es una variedad de dátil, no una categoría aparte. Destaca por su tamaño (a menudo el doble que un Deglet Nour), su pulpa muy carnosa y su elevado contenido en humedad, que le da esa textura de caramelo casi pegajosa. Es precisamente lo que lo hace ideal aquí: liga la masa sin necesidad de añadir grasa ni endulzante.
¿Cuántos dátiles Medjool se pueden consumir al día?
De dos a cuatro dátiles constituyen una ración habitual para una persona adulta. Son frutos muy densos en azúcares naturales, unos 65 g por cada 100 g, pero también ricos en fibra, potasio y magnesio, lo que modera el impacto glucémico frente a un azúcar aislado. Como siempre, la cantidad depende del resto de la alimentación: mejor convertirlos en un placer regular que en un picoteo continuo.
¿Cómo hacer un pastel de dátiles fácil?
La versión más sencilla es justamente esta, sin cocción: un fruto seco triturado, dátiles tiernos para ligar, un aroma (cacao, vainilla, especias) y unas gotas de agua. El robot hace todo el trabajo. Presione en un molde, deje cuajar en frío y corte. El único punto de atención es la dosis de agua: añádala cucharada a cucharada, porque una masa demasiado húmeda no aguantará al cortarla.
¿Por qué comer 3 dátiles por la noche?
La idea circula mucho, pero no hay ninguna propiedad particular ligada al número tres ni al momento del día. Lo que sí se sabe es que los dátiles aportan hidratos de carbono rápidamente disponibles, magnesio y algo de triptófano, lo que explica que se asocien de buen grado a una merienda reconfortante. Tómelos cuando le apetezca, sin buscar en ello un protocolo.
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