Este zumo rosa intenso debe toda su viveza al jengibre y al limón, que despiertan el dulzor terroso de la remolacha y el azúcar de la piña. Es un vaso franco, que reanima tanto por la mañana como a media tarde. Bastan unos minutos con una licuadora, y la batidora hace el resto.
Bebida de jengibre y remolacha
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Ingredientes
- 1 remolacha cruda mediana, pelada y cortada en cuartos
- 1 taza de trozos de piña
- 1 taza de agua
- 1 cucharada de jengibre fresco rallado
- El zumo de medio limón
Preparación
- Pase la remolacha por la licuadora, filtre el zumo obtenido y viértalo en el vaso de la batidora.
- Añada los trozos de piña, el agua, el jengibre rallado y el zumo de limón, y triture hasta obtener una textura bien líquida.
- Si prefiere un zumo muy fino, páselo por un colador antes de servir. Bébalo enseguida, mientras sigue bien fresco.
Truco
¿No tiene piña a mano? Una naranja grande pelada la sustituye muy bien, como sugiere la autora de esta receta: el zumo queda algo más ácido y sigue igual de vivo.
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FAQ: sus preguntas sobre el zumo de remolacha cruda
¿Qué aporta el zumo de remolacha cruda?
La remolacha cruda es conocida sobre todo por sus nitratos naturales, que el organismo transforma en óxido nítrico: eso explica el interés de los deportistas por este zumo desde hace quince años. Aporta además folatos, potasio y manganeso, junto con las betalaínas que le dan su color. La forma cruda conserva mejor los folatos y la vitamina C que la cocción en agua, donde una parte pasa al líquido. Un vaso de vez en cuando tiene todo su sitio en una alimentación variada, sin que haya que esperar milagros.
¿Por qué a veces se desaconseja comer remolacha cruda?
No se desaconseja en sí, pero hay dos puntos que merecen atención. Primero los oxalatos, presentes en cantidad apreciable en la remolacha: quienes tienden a formar cálculos renales harán bien en limitar su consumo habitual y en comentarlo con su médico. Después la tierra: una remolacha cruda mal cepillada puede llevar microorganismos del suelo, así que hay que lavarla con cuidado y pelarla, como en esta receta. Por último, su fibra cruda es más recia que cocida: los intestinos sensibles suelen preferir precisamente la versión en zumo a la rallada.
¿Se puede comer remolacha cruda rallada?
Sí, y es incluso una de las formas más agradables de tomarla. Rallada fina, la remolacha cruda pierde firmeza y se vuelve casi tierna, con un sabor más dulce y fresco que cocida. Se sirve en ensalada con una vinagreta de limón o de naranja, a menudo junto a la zanahoria o la manzana. Un consejo: prepárela en el último momento, porque suelta su jugo enseguida y tiñe todo lo que toca, incluida la tabla de cortar y los dedos.
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