Aérea, tierna y realmente golosa, esta mousse debe su textura única al musgo de Irlanda, un alga roja que cuaja de forma natural una vez triturada. La canela y la vainilla le dan un aire de nube especiada, mientras que el aceite de coco aporta la untuosidad. Un postre que conviene empezar con antelación, para que tenga tiempo de cuajar en la nevera.
Mousse cruda de canela estilo nube
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Ingredientes
Gel de musgo de Irlanda
- 3/4 de taza de agua
- 60 g de musgo de Irlanda remojado
Mousse
- 1 taza de gel de musgo de Irlanda (ver arriba)
- 3/4 de taza de anacardos
- 6 cucharadas de agua
- 6 gotas de estevia líquida
- 5 cucharadas de néctar de coco (o de miel)
- 1 cucharadita y media de canela
- 1 cucharadita de lecitina en polvo
- 1/2 cucharadita de extracto puro de vainilla
- Las semillas de media vaina de vainilla
- 1/8 de cucharadita de nuez moscada recién rallada
- Una pizca de sal rosa del Himalaya (equivale a 1 cucharada - 15 ml - de agua de mar)
- 1/3 de taza más 2 cucharadas de aceite de coco fundido
Preparación
- Enjuague el musgo de Irlanda con agua fría hasta que el agua salga clara, para retirar todos los residuos.
- Déjelo en remojo en agua fría entre 6 y 12 horas.
- Pique el musgo remojado y tritúrelo con el agua hasta que la mezcla se caliente ligeramente y se convierta en gel.
- Deje enfriar el gel en la nevera de 5 a 7 días, o úselo de inmediato si tiene prisa.
- Triture todos los ingredientes de la mousse salvo el aceite de coco, en una batidora potente, hasta obtener una textura lisa y cremosa.
- Añada el aceite de coco fundido y vuelva a triturar para incorporarlo bien.
- Reparta en ramequines o copas de postre y guarde en la nevera al menos unas horas, hasta que la mousse haya cuajado.
- Decore a su gusto antes de servir.
Truco
El gel de musgo de Irlanda gana si se prepara varios días antes: cuanto más reposa en la nevera, con más firmeza cuaja, hasta 5 o 7 días.
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FAQ: sus preguntas sobre el musgo de Irlanda
¿Qué es exactamente el sea moss?
Es el nombre inglés de un alga roja, Chondrus crispus, que crece en las costas rocosas del Atlántico norte, incluidas Bretaña e Irlanda. Recolectada, enjuagada y secada, se presenta en pequeñas ramificaciones quebradizas, de color beige a violáceo. Lo que interesa en la cocina son sus carragenanos, fibras solubles que absorben el agua y forman un gel una vez triturada el alga. Ese es exactamente el mecanismo que se emplea aquí: sin cocción, sin gelatina, solo un alga remojada y pasada por la batidora.
¿El sea moss es lo mismo que el musgo de Irlanda?
En el caso de Chondrus crispus, sí: sea moss, musgo de Irlanda y musgo marino son tres nombres para la misma alga. El término inglés se ha extendido en las redes en los últimos años, hasta el punto de aparecer ya en etiquetas en español. Ojo, sin embargo: bajo el nombre comercial de sea moss circulan también otras especies tropicales, sobre todo Eucheuma cottonii, cuya textura y sabor son distintos. Para una receta como esta, compruebe el nombre latino del envase antes que la sola denominación comercial.
¿Dónde puedo encontrar musgo marino ecológico?
En tiendas ecológicas o en especialistas de algas alimentarias, en bolsa de musgo seco o en polvo. La forma seca entera exige el enjuagado y el remojo descritos arriba; el polvo se incorpora directamente, lo que ahorra varias horas pero da un gel algo menos firme. En ambos casos, fíjese en el origen y en el modo de recolección: un alga del Atlántico norte, recogida a mano y secada a baja temperatura, conserva mejor su poder gelificante que un producto calentado o blanqueado.
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