Un clásico reinterpretado: este helado cremoso con notas de menta fresca y nibs de cacao recuerda hasta confundirse al auténtico helado de menta y chocolate, sin ningún lácteo. Para degustar bien abrigado delante de una película, acompañado después de un chocolate caliente vegetal para entrar en calor. Una base muy sencilla a base de anacardo, lista en unos minutos de preparación.
Helado crudo de menta y chocolate con anacardo
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Ingredientes
- 1 taza de anacardos (idealmente remojados la víspera, aunque no es imprescindible)
- 1/2 taza de agua
- 4 cucharadas de sirope de arroz (u otro endulzante líquido)
- 1/2 cucharadita de espirulina cruda ecológica (u otro polvo verde: e3 live, clorela…)
- 1 cucharadita de extracto de menta piperita
- De 3 a 4 cucharadas de nibs de cacao crudo
Preparación
- Triture los anacardos y el agua hasta obtener una textura casi lisa, rascando con regularidad las paredes de la batidora.
- Añada el sirope de arroz, la espirulina y el extracto de menta y triture hasta obtener una mezcla perfectamente lisa.
- Incorpore los nibs de cacao con una espátula y vierta en un recipiente poco profundo cubierto con papel de aluminio.
- Meta en el congelador removiendo cada hora aproximadamente, para lograr una textura más cremosa.
- Saque el helado del congelador 20 o 30 minutos antes de servirlo para facilitar el servicio con cuchara.
Truco
El remojo de los anacardos la víspera no es obligatorio, pero facilita el triturado si su batidora es poco potente.
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¿Cómo hacer helado casero vegano?
Sin nata ni yemas hay que recrear la textura de otro modo, jugando con tres palancas. Primero la materia grasa: frutos secos remojados y triturados, crema de coco o aguacate aportan el graso que impide que el helado se convierta en un bloque de hielo. Después el endulzante, que no está solo por el sabor: baja el punto de congelación y mantiene la mezcla manejable — un sirope líquido funciona mejor que un azúcar seco. Por último el batido: sin heladera, remueva con un tenedor cada hora durante las tres primeras horas, para romper los cristales a medida que se forman.
¿Cómo hacer helado de menta fresca?
Dos métodos, dos resultados. La infusión da un sabor delicado y un color discreto: caliente suavemente la base líquida con un buen puñado de menta fresca, deje infusionar veinte minutos fuera del fuego, cuele y enfríe antes de mantecar. En versión cruda, triture las hojas directamente con la base y pase por un colador fino para retirar las fibras. Atención: la menta fresca da un sabor mucho más vegetal y mucho menos «de caramelo» que el extracto de menta piperita. De hecho, ambos pueden combinarse: el extracto para la intensidad, las hojas para la frescura.
¿Cómo hacer helado de chocolate casero?
El principio es el mismo que para este helado de menta: una base cremosa de frutos secos triturados o de crema de coco, un endulzante líquido y el chocolate en la forma que prefiera. El cacao crudo en polvo da el sabor más franco y más amargo; el chocolate fundido aporta más redondez pero cuaja en pequeñas esquirlas al contacto con el frío; el puré de dátiles mezclado con cacao da una versión más suave y fundente. Una pizca de sal y un toque de vainilla son imprescindibles: realzan el cacao mucho más eficazmente que añadir azúcar.
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