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Carrot cake crudo con nueces y glaseado de coco

Carrot cake crudo con nueces y glaseado de coco

El principal reproche que se hace a los carrot cakes crudos es el puré de zanahoria blando que sustituye a la miga. Esta versión lo evita jugando con dos estados de la zanahoria: la mitad se tritura con una pasta de dátiles para formar el ligante, la otra mitad se deja rallada y aporta estructura. Las nueces molidas y la harina de coco absorben el exceso de humedad, la canela y la nuez moscada aportan la identidad del pastel, y un poco de zumo de limón sobre la zanahoria rallada mantiene un bonito color naranja en lugar de beige. Dos pasos opcionales marcan realmente la diferencia en el resultado final: uno o dos pases por el deshidratador, que dan a la superficie un aspecto horneado, y una noche en el congelador entre medias, que compacta la textura. Sin deshidratador, el pastel sigue estando bueno, simplemente más tierno. El glaseado es de una sencillez desarmante: mantequilla de coco triturada hasta quedar lisa, aligerada con leche de coco y endulzada a su gusto, y luego cuajada durante una hora en el frigorífico. Cuente con un molde desmontable de 23 cm y no dude en ajustar las especias: la receta original anima a poner más canela de la esperada.

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Ingredientes

Para la base

  • 8 zanahorias, ralladas
  • El zumo de medio limón
  • 350 g de dátiles, triturados en pasta
  • 100 g de nueces peladas, reducidas a polvo
  • 50 g de harina de coco cruda, o 50 g de polvo de nuez adicional
  • 2 cucharaditas de canela, o más según su gusto
  • 1 cucharadita de nuez moscada, o más según su gusto
  • 60 g de pasas rubias, opcional

Para el glaseado de coco

  • 4 cucharadas de mantequilla de coco
  • 25 cl de leche de coco, o 1 cucharada adicional de mantequilla de coco y 25 cl de agua
  • Sirope de arce o de agave, a su gusto
  • Sal marina, a su gusto

Preparación

La base

  1. Ralle las zanahorias y resérvelas en un bol grande. Un robot de cocina con el disco rallador le ahorrará mucho tiempo. Rocíelas con el zumo de limón para conservar su color.
  2. Triture los dátiles en el robot hasta obtener una pasta lisa, luego incorpore progresivamente la mitad de la zanahoria rallada y triture hasta lograr una mezcla más o menos homogénea.
  3. Añada las especias a esta pasta de zanahoria y dátiles y vuelva a triturar.
  4. Vierta esta preparación en el bol con el resto de la zanahoria rallada y mezcle bien.
  5. Reduzca las nueces a polvo, añádalas al bol y mezcle de nuevo.
  6. Pruebe la masa y rectifique las especias. Si aún le parece demasiado húmeda, añada harina de coco o polvo de nuez: debe quedar flexible pero no líquida, y mantener su forma si hace una bola con ella.
  7. Engrase el fondo y los bordes de un molde desmontable de 23 cm con aceite de coco, y espolvoréelos con harina de coco, coco rallado o polvo de nuez. Rellene con la masa y presione firmemente.
  8. Si tiene deshidratador, coloque el molde entero de 1 a 2 horas a 40 °C, hasta que la superficie adquiera un aspecto horneado. Sin deshidratador, sáltese este paso: el pastel quedará simplemente más tierno.
  9. Para ir más allá, prepare el pastel el día anterior, cúbralo y colóquelo en el congelador. Al día siguiente, desmóldelo aún firme y vuelva a ponerlo en el deshidratador una o dos horas, para que la parte superior y los laterales adquieran más ese aspecto horneado.

El glaseado

  1. Triture la mantequilla de coco en el robot hasta que quede lisa.
  2. Añada la leche de coco y vuelva a triturar.
  3. Endulce a su gusto y triture una última vez.
  4. Coloque en el frigorífico al menos una hora para que el glaseado cuaje, luego cubra el pastel y sirva.

Consejo

La harina de coco absorbe mucho: si la sustituye por polvo de nuez, prevea un poco más de la cantidad indicada, de lo contrario la masa quedará demasiado húmeda. La receta original estaba pensada para dos pasteles grandes y se ha reducido a un formato más razonable: las proporciones admiten muy bien ajustarse a su gusto.

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Preguntas frecuentes sobre nueces y dátiles

¿Qué cantidad de nueces conviene comer al día?

La referencia habitual es de unos 30 g al día, es decir, un pequeño puñado o unas quince mitades de nuez. Es poco en volumen, pero ya considerable en calorías: la nuez es grasa, con más de un 60 % de lípidos. El interés de esta ración es que aporta un verdadero impulso de omega-3 vegetal, magnesio y fibra, sin desequilibrar el día. Más allá de eso, no se gana gran cosa y el aporte calórico sube rápido.

¿Cuáles son los beneficios de las nueces para el cerebro?

La nuez se menciona a menudo en relación con el cerebro, y esto se basa en su composición: es, con diferencia, el fruto seco más rico en ácido alfa-linolénico, un omega-3 vegetal, al que se suman polifenoles y vitamina E. Varios estudios observacionales asocian un consumo regular de frutos secos con un mejor mantenimiento de las funciones cognitivas con la edad, pero se trata de correlaciones en poblaciones, no de un efecto demostrado en cada individuo. Un alimento interesante, por tanto, no un remedio.

¿Qué son los dátiles Medjool?

La Medjool es una variedad de dátil originaria de Marruecos, cultivada hoy también en Israel, Jordania y California. Destaca por su tamaño —dos o tres veces el de un Deglet Nour—, su carne muy jugosa y tierna, y su sabor pronunciado a caramelo y castaña confitada. Es esta textura fundente la que la convierte en el dátil ideal para los postres crudos: triturada, da una pasta lisa y pegajosa que liga todo, sin necesidad de remojo si está fresca.

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