¡Nos vemos el 17 de septiembre a las 18h para nuestro directo exclusivo "Algas en el día a día"!

¡Inscríbete aquí!
Salsa de caramelo con manzana y canela

Salsa de caramelo con manzana y canela

Cuando se acerca el otoño y las manzanas jugosas invaden los puestos, cuesta resistirse a una salsa de caramelo. Esta se prepara en unos minutos en la batidora, sin azúcar refinado: los dátiles tiernos y la lúcuma, con su dulzor naturalmente acaramelado, hacen todo el trabajo, mientras las mantequillas de coco y de pecana aportan la untuosidad. Una cucharada de canela remata el conjunto.

Compartir este artículo

Ingredientes

  • 2 1/2 tazas de manzanas, peladas y cortadas en dados
  • 3 cucharadas de lúcuma en polvo
  • 2 cucharadas de mantequilla de nuez pecana
  • 2 dátiles medjool, deshuesados
  • 3/4 a 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo
  • 2 cucharadas de mantequilla de coco entera

Preparación

  1. Reserve unos dados de manzana para servirlos como acompañamiento de la salsa.
  2. Triture en la batidora el resto de las manzanas con la lúcuma, la mantequilla de pecana, los dátiles, la canela y la vainilla, hasta obtener una textura lisa.
  3. Añada la mantequilla de coco y triture de nuevo, lo justo para incorporarla bien.
  4. Disfrútela enseguida con los dados de manzana reservados, o refrigérela unas horas para una textura más espesa.

Truco

¿No tiene mantequilla de pecana a mano? Un puré de almendra o de anacardo de sabor neutro funciona igual de bien. Esta salsa se conserva dos o tres días en la nevera, en un recipiente hermético.

Toda la gama Aceites y especias

11 productos

Descubrir toda la gama
Descubrir nuestra categoría Aceites y especias

FAQ: sus preguntas sobre la lúcuma

¿A qué sabe la lúcuma?

Es precisamente por su sabor por lo que se usa aquí: la lúcuma evoca el caramelo, el boniato y el sirope de arce, con una nota algo harinosa al final. El fruto fresco, corriente en Perú y Ecuador, tiene la textura de un puré denso; lo que llega hasta nosotros es el polvo seco. Su dulzor es moderado, mucho menos intenso que un sirope, lo que la convierte en un endulzante discreto: aromatiza más de lo que endulza. De ahí el interés de unirla a los dátiles, como en esta receta, que aportan el azúcar mientras la lúcuma aporta el sabor.

¿Cuál es el consumo recomendado de lúcuma?

No existe una dosis oficial: es un alimento, no un complemento. En la práctica, una o dos cucharadas por preparación bastan de sobra, como aquí, donde tres cucharadas aromatizan más de dos tazas de manzana. Más allá, la nota harinosa se impone y apelmaza la textura. Las recetas que la emplean en repostería cruda aconsejan sustituir de un tercio a la mitad del endulzante habitual por lúcuma, no más: endulza tres o cuatro veces menos que el azúcar blanco, así que harían falta cantidades poco razonables para lograr el mismo efecto.

¿Dónde puedo encontrar lúcuma en Europa?

En polvo se encuentra en tiendas ecológicas, en comercios especializados en superalimentos y en tiendas en línea, en bolsas de 100 a 250 g. El fruto fresco, en cambio, es prácticamente imposible de hallar en Europa: demasiado frágil, soporta mal el transporte y no madura correctamente fuera de su clima de origen. Algunas enseñas ofrecen pulpa congelada importada de Perú, que sigue siendo la opción más próxima al fruto. Para esta receta, el polvo va perfectamente: de hecho, es la forma para la que fue pensada.

Compartir este artículo

Cargando...
Volver arriba