Estos bocaditos combinan chufa, almendras y dátiles en un tentempié denso y goloso, aromatizado con algarroba y mezquite. Sin cocción ni ingredientes superfluos, se preparan en pocos minutos en el robot de cocina y se forman fácilmente en bolitas para llevar en el bolso. Una pequeña reserva práctica para tener en la nevera cuando aprieta el hambre a media tarde.
Bocaditos energéticos crudos de chufa y algarroba
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Almendras Tuono enteras activadas bio
18,90 € En stock
Ingredientes
- 90 g de copos de chufa
- 150 g de almendras crudas
- 300 g de dátiles deshuesados, remojados
- 2 cucharadas de algarroba cruda en polvo
- 2 cucharadas de mezquite en polvo
- 2 cucharadas de aceite de coco derretido
- 1 cucharadita de chaga en polvo (opcional)
- 1 cucharadita de vainilla
- 1/2 cucharadita de canela
- 1 pizca de sal rosa del Himalaya (o el equivalente a 1 cucharada - 15 ml - de agua de mar)
Preparación
- Ponga todos los ingredientes excepto el aceite de coco en el robot y triture unos 2 minutos.
- Añada el aceite de coco y vuelva a triturar. La masa debe quedar algo desmenuzable pero mantenerse unida al apretarla con la mano: pare en cuanto sea así para no calentar las almendras.
- Pase la preparación a un bol grande.
- Tome porciones con una cuchara pequeña para helado y forme bolitas bien compactas entre las manos (con guantes resulta más fácil).
- Reboce cada bolita en el polvo que prefiera (algarroba, lúcuma...) y colóquela en una bandeja cubierta con papel de horno.
- Métalas 30 minutos en el congelador para que endurezcan.
Consejo
Los copos de chufa tienen un sabor naturalmente dulce a avellana que combina muy bien con la algarroba. Si los dátiles son muy tiernos, no hace falta remojarlos mucho tiempo: bastan 10 minutos, y la masa se pegará menos a los dedos.
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Descubrir toda la gamaPreguntas frecuentes sobre los bocaditos energéticos de chufa
¿Qué es la chufa?
La chufa es el pequeño tubérculo de una planta de la familia de las ciperáceas, Cyperus esculentus, cultivada desde la Antigüedad en torno al Mediterráneo y en África occidental. Aunque en inglés se la llame tiger nut, no es un fruto seco sino un tubérculo. Se encuentra entera, pelada, en harina o en copos, y son estos últimos los que dan su textura a estos bocaditos.
¿A qué sabe la chufa?
La chufa tiene un sabor suave y naturalmente dulce que recuerda a la avellana y a la almendra. Es este sabor el que ha hecho famosa la horchata de chufa, bebida tradicional de la región de Valencia. En copos, aporta a estos bocaditos una nota golosa que combina muy bien con la algarroba, la vainilla y la canela.
¿Cómo se come la chufa?
Entera y seca, la chufa es muy dura: póngala en remojo de 12 a 24 horas en agua filtrada antes de comerla o de triturarla para hacer una bebida vegetal. Los copos, en cambio, se usan directamente en un porridge, un granola crudo, un muesli o bocaditos como estos. Por último, la harina de chufa se utiliza en repostería, sobre todo en galletas sin gluten.
¿Cuál es una receta fácil de bolitas energéticas?
La base se reduce a tres elementos: dátiles para ligar, frutos secos para la textura y un ingrediente seco en copos. Aquí, triture 150 g de almendras, 300 g de dátiles remojados, 90 g de copos de chufa, la algarroba, el mezquite, la vainilla, la canela y una pizca de sal, y luego añada el aceite de coco derretido. Forme bolitas bien compactas, rebócelas en algarroba en polvo y déjelas endurecer 30 minutos en el congelador.
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