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Tarta cruda de lima y anacardos

Tarta cruda de lima y anacardos

Una base de dátiles, coco rallado y harina de coco se presiona aquí directamente en el molde, sin cocción, y se mantiene lo bastante firme como para sostener un relleno rico y ácido a base de anacardos, construido casi por completo en torno a los cítricos. El jugo de cuatro limas — o de limones, o una mezcla de ambos — da a la tarta su carácter vivo y ácido, equilibrado por la mantequilla de coco fundida, el sirope de arce y unas gotas de estevia para que el dulzor no se imponga sobre la acidez. Remojar los anacardos con antelación es lo que permite que el relleno quede verdaderamente liso en lugar de granuloso: conviene por tanto prever las cinco o seis horas que requiere este paso en la planificación. La tarta necesita unas diez horas completas en el congelador para cuajar lo suficiente y cortarse limpiamente, lo que la convierte en un postre para preparar con antelación más que para improvisar el mismo día. Bastan unos minutos fuera del congelador para ablandar los bordes lo justo para desmoldar, mientras el centro permanece firme. Unas frutas rojas frescas o un poco de ralladura de cítrico por encima bastan para terminarla con sencillez.

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Ingredientes

Base

  • 150 g de dátiles deshuesados
  • 40 g de coco rallado sin azúcar
  • 40 g de harina de coco (o de almendra)
  • 3 a 4 cucharadas de agua, según necesidad

Relleno

  • 260 g de anacardos crudos, remojados
  • 80 g de mantequilla de coco fundida
  • El jugo de 4 limas (o de limones)
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 120 ml de agua a temperatura ambiente
  • 60 ml de sirope de arce o néctar de coco
  • 6 gotas de estevia líquida, o 2 cucharadas adicionales del edulcorante líquido de su elección

Preparación

  1. Deje los anacardos en remojo de 5 a 6 horas antes de empezar.
  2. Triture los dátiles, el coco rallado y la harina de coco en el robot de cocina o en una batidora potente, añadiendo el agua poco a poco hasta que la mezcla quede pegajosa y compacta. Presiónela en un molde de tarta de queso o en moldes individuales, y coloque en el congelador mientras prepara el relleno.
  3. Triture los anacardos remojados con la mantequilla de coco fundida, el sirope de arce, el jugo de cítricos, el agua, la vainilla y la estevia hasta obtener una mezcla perfectamente lisa y cremosa.
  4. Vierta el relleno sobre la base bien fría y deje cuajar en el congelador durante al menos 10 horas, hasta que el conjunto esté firme.
  5. Saque la tarta del congelador unos 5 minutos antes de desmoldarla, aún congelada.
  6. Decore con frutas rojas frescas o un poco de ralladura de limón antes de servir.

Notas: la tarta se conserva bien en el refrigerador, y también puede volver al congelador si la prefiere más firme.

Consejo

Sea cual sea el cítrico elegido, pruebe el relleno antes de verterlo sobre la base: la lima es más ácida que el limón, y quizá quiera ajustar ligeramente el sirope de arce según su elección. La tarta se conserva bien en el refrigerador para degustarla el mismo día o en los dos días siguientes, o en el congelador si la prefiere más firme.

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FAQ: sus preguntas sobre la tarta cruda de lima

¿Cómo hacer una base de tarta vegana sin cocción?

El método crudo clásico consiste en triturar frutos secos (almendras, nueces de macadamia) con dátiles hasta obtener una pasta pegajosa que se presiona directamente en el molde, y que luego se endurece en frío en lugar de en el horno.

¿Se puede sustituir la lima por limón en esta tarta?

Sí, la textura no cambia — solo el sabor se vuelve más ácido y menos aromático que la lima. La ralladura de lima es lo que da su carácter distintivo a esta tarta, así que el resultado será más clásico con limón.

¿Por qué añadir aguacate a una tarta de lima?

El aguacate aporta la cremosidad y la consistencia del relleno una vez congelado, sin el sabor marcado que tendría un puré de anacardos solo — su propio sabor desaparece casi por completo detrás de la acidez de la lima.

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