Estos pequeños bocaditos especiados al comino sustituyen el pan clásico por una mezcla de semillas y trigo sarraceno, totalmente sin gluten y sin frutos secos. Según el tiempo de secado, quedan tiernos como el pan o se vuelven crujientes como unos crackers. Ideales untados con hummus o con crema de frutos secos, o como base de un sándwich abierto con verduras y aguacate.
Bocaditos de pan deshidratado sin cereales
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Semillas de alforfón activadas orgánicas
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Ingredientes
- 1/2 taza de harina de lino (a moler en molinillo de café o en la batidora)
- 1 taza de agua
- 1/2 taza de harina de trigo sarraceno (a moler del mismo modo; para una harina más ligera, el sarraceno puede germinarse y secarse previamente)
- 1/2 taza de semillas de girasol molidas
- 2 cucharaditas de semillas de sésamo
- 1 cucharada de semillas de comino (machacadas en el mortero)
- Una pizca de sal marina
- 1/4 de taza de agua adicional (si hace falta)
Preparación
- Ponga a remojo la harina de lino en la taza de agua y deje reposar hasta que forme un gel.
- En un bol, mezcle la harina de trigo sarraceno, las semillas de girasol molidas, las semillas de sésamo, el comino y la sal.
- Añada el gel de lino a la mezcla seca y trabaje con una espátula (o con la mano) hasta obtener una masa homogénea.
- Extienda la masa sobre una hoja de papel de horno lo más fina posible, de aproximadamente 1 cm de grosor o menos.
- Precorte la masa con un cuchillo según la forma de bocaditos deseada.
- Seque en el horno a la temperatura más baja posible, con la puerta entreabierta, hasta que los bocaditos estén completamente secos (calcule una hora aproximadamente); un deshidratador también sirve si dispone de uno.
Truco
Para una harina de trigo sarraceno más ligera y digestiva, germine los granos y séquelos antes de molerlos, como sugiere la autora de esta receta.
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Descubrir toda la gamaFAQ: sus preguntas sobre los bocaditos de pan deshidratado
¿Cómo conservar los crackers caseros?
El principio es el mismo que para cualquier preparación secada: el enemigo es la humedad. Espere a que se enfríen por completo — un cracker todavía tibio desprende vapor que se condensará en la caja — y guárdelos después en un tarro de vidrio hermético, a temperatura ambiente y al abrigo de la luz. Calcule una o dos semanas para unos crackers bien secos, y solo unos días para bocaditos que hayan quedado tiernos, que conviene guardar en la nevera. Si se ablandan, un paso de unos treinta minutos por el deshidratador o el horno muy suave les devuelve el crujiente.
¿Es bueno comer pan de trigo sarraceno?
El trigo sarraceno no es un cereal, sino una planta de la familia de las poligonáceas, prima del ruibarbo y de la acedera. No contiene, por tanto, gluten, lo que lo convierte en una opción para quienes lo evitan. En cuanto a su composición, aporta proteínas con los aminoácidos esenciales, fibra, magnesio y flavonoides, entre ellos la rutina. Su sabor pronunciado, algo terroso, no gusta a todo el mundo: la germinación previa de los granos lo suaviza notablemente. Como con cualquier alimento, el interés reside en el lugar que ocupa dentro de una alimentación variada, no en sus cualidades tomadas aisladamente.
¿Qué harina es la mejor para los crackers?
No hay una mejor harina en términos absolutos, sino papeles que repartir. Una harina de base sostiene la estructura: trigo sarraceno, arroz integral, avena. Una harina grasa aporta untuosidad y sabor: almendra, avellana, girasol molido. Y un ligante asegura la cohesión sin gluten: lino molido, psyllium, chía. Un buen cracker suele combinar las tres, buscando alrededor de un tercio de cada una. La harina de coco es la excepción: muy absorbente, solo se usa en pequeña cantidad, so pena de obtener una masa imposible de extender.
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