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Granola cruda vegana, sin gluten ni soja

Granola cruda vegana, sin gluten ni soja

A menudo una de las primeras recetas que se prueban en cocina cruda, esta granola crujiente nada tiene que envidiar a las versiones horneadas clásicas. Combina trigo sarraceno germinado y deshidratado con una mezcla de semillas, frutos secos y especias suaves, todo ligado por un sirope ligero. Una excelente receta de transición para descubrir la alimentación viva sin sentirse perdido.

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Ingredientes

  • 1 taza de trigo sarraceno remojado y deshidratado
  • 2 cdas de semillas de lino molidas
  • 1/3 taza de pipas de girasol
  • 1/3 taza de pipas de calabaza
  • 1/3 taza de pasas
  • 1/3 taza de manzana seca, cortada en trozos
  • 1/3 taza de sirope de arce (el agave también sirve)
  • 1 cda de aceite de coco o de lino
  • 2 cdas de agua
  • 1 cdta de canela
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de sal

Preparación

  1. Mezcle todos los ingredientes secos en un bol grande.
  2. Bata juntos el sirope de arce, el agua, el aceite de coco, la canela, la nuez moscada y la sal.
  3. Vierta esta mezcla líquida sobre los ingredientes secos y remueva cuidadosamente a mano.
  4. Para una granola más dulce, añada una cucharada más de sirope de arce o unas gotas de estevia; la cantidad indicada solo busca ligar la mezcla y endulzarla ligeramente.
  5. Deshidrate a 46 °C durante 10 a 12 horas, hasta que la granola quede pegajosa pero bien compacta.
  6. Consérvela en el frigorífico hasta el momento de servir para preservar su crujiente.

Truco

El frío del frigorífico no es cosmético: ayuda de verdad a que esta granola conserve el crujiente más tiempo que a temperatura ambiente.

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FAQ: sus preguntas sobre la granola cruda

¿Cuál es la diferencia entre muesli y granola?

El muesli es una mezcla en crudo: copos, semillas y frutos secos unidos en frío, sin ligante ni paso por el horno. La granola, en cambio, se recubre con una mezcla dulce y grasa antes de secarse o de hornearse, lo que hace que se aglomere en pequeños grumos crujientes. Ese paso de recubrimiento y secado marca toda la diferencia, y es exactamente lo que reproduce esta receta en versión cruda: el sirope y el aceite ligan, el deshidratador fija.

¿Por qué poner compota en la granola casera?

Es un truco muy extendido en las versiones horneadas: la compota de manzana sin azúcar añadido sustituye parte del aceite y del sirope y aporta la humedad y la pectina que ayudan a los copos a aglomerarse. Se obtienen grumos más generosos con menos grasa. En versión cruda la compota también funciona, pero alarga notablemente el tiempo de deshidratado: cuente con varias horas más y con una granola algo más tierna.

¿Cómo lograr una granola crujiente?

Bastan tres reglas. Primero, no sobrecargue las bandejas: extienda una capa fina o el centro quedará húmedo. Segundo, complete el secado, aunque suponga dos o tres horas más: una granola retirada demasiado pronto parece seca en la superficie pero se ablanda al enfriarse. Por último, déjela enfriar del todo al aire libre antes de guardarla en tarro, porque el vapor atrapado la reblandece. Aquí, el frío del frigorífico prolonga aún más ese crujiente.

¿La granola casera es calórica?

Sí, como todas las preparaciones a base de semillas y frutos secos: alrededor de 400 a 450 kcal por 100 g, con variaciones según la dosis de sirope y de aceite. Pero la ración real es pequeña, cuarenta o cincuenta gramos bastan para llenar un bol, y esa densidad viene sobre todo de las buenas grasas de las semillas. La ventaja de hacerla en casa es elegir uno mismo el azúcar: la cantidad de sirope indicada aquí sirve ante todo para ligar, no para endulzar.

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