Esta golosa barrita combina la dulzura de los higos secos y las ciruelas pasas con el amargor del cacao crudo, realzada con un toque de anís estrellado y ginseng siberiano. Una combinación original que sorprende gratamente en boca, entre notas especiadas y la untuosidad de la crema de vainilla y ciruela que la acompaña. Ideal para conservar en el congelador y tener siempre un capricho a mano.
Barritas crudas de higos, ciruelas pasas y cacao
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Ingredientes
Base de higos, ciruelas pasas, cacao y anís estrellado
- 1 taza de almendras activadas
- 1/2 taza de ciruelas pasas
- 4 higos secos grandes
- 2 a 3 pizcas de anís estrellado recién molido
- 1 1/2 cucharadita de pasta de vainilla
- 1 cucharada de ginseng siberiano en polvo
- 1/4 taza de cacao en polvo
Crema de ciruela y vainilla
- 1/2 taza de anacardos, remojados 8 horas
- 1/4 taza de ciruelas pasas
- 2 cucharaditas de pasta de vainilla
- 1 cucharada de aceite de coco
- 1/2 taza de agua
- 2 cucharaditas de sirope de arce
- 1 pizca de sal gorda marina
Preparación
- Triturar las almendras en el robot hasta obtener una textura bien molida.
- Añadir el cacao, el ginseng, el anís estrellado y la pasta de vainilla, y triturar para combinar.
- Cortar los higos secos y añadirlos al robot con las ciruelas pasas, de una en una, hasta obtener una pasta homogénea.
- Pasar a un molde cuadrado de 23 cm forrado con papel de horno y presionar con firmeza, alisando la superficie.
- Poner en el congelador mientras se prepara la crema.
- Escurrir los anacardos, trocear groseramente las ciruelas pasas, y triturar todos los ingredientes de la crema hasta obtener una textura lisa.
- Servir las barritas con una cucharada de crema y una fina rodaja de higo seco.
Truco
Si tus ciruelas pasas o higos están un poco secos, déjalos en remojo unos minutos en agua tibia antes de usarlos: la pasta será mucho más fácil de trabajar.
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Descubrir toda la gamaPreguntas frecuentes sobre los higos secos
¿Es bueno comer higos secos?
Es un fruto seco particularmente interesante: alrededor de 10 g de fibra por 100 g, un contenido de calcio vegetal inusual para una fruta, además de magnesio, potasio y polifenoles. Como toda fruta desecada, también concentra azúcares —casi 50 g por 100 g—, lo que invita a la moderación más que a la abstinencia. Combinado con frutos secos, como en estas barritas, el azúcar del higo se absorbe más lentamente gracias a las grasas y fibras que lo acompañan.
¿Qué cantidad de higos secos al día?
La referencia habitual ronda los dos a cuatro higos, es decir, 20 a 30 g, lo que corresponde aproximadamente a una ración de fruta. Ya es una cantidad notable de azúcares, y consumir más no aporta gran cosa a nivel nutricional. Para las personas que vigilan su glucemia, el truco sigue siendo el mismo: no comerlos nunca solos, sino con una fuente de grasa o proteína que ralentice la absorción.
¿Cuál es el mejor momento para comer higos secos?
No existe un momento óptimo establecido, pero sí algunas pautas de sentido común. Como tentempié antes del ejercicio o a media tarde, el higo seco cumple muy bien su función: azúcar disponible, fibra, minerales. En el desayuno, se integra bien en unas gachas o un muesli. Por la noche, su riqueza en fibra sienta bien a unos y menos a otros. Lo esencial sigue siendo la cantidad y el acompañamiento, mucho más que el horario.
Higo seco y ciruela pasa: ¿qué diferencia hay?
Ambos son frutas desecadas ricas en fibra y azúcares, pero proceden de frutas distintas y no tienen el mismo perfil. La ciruela pasa es una ciruela deshidratada: más húmeda, más ácida, rica en sorbitol, lo que explica su fama para el tránsito intestinal. El higo seco es más dulce, más granuloso por sus pequeñas semillas, y bastante más rico en calcio. En estas barritas, ambos se complementan: la ciruela pasa aporta suavidad, el higo aporta estructura.
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