El zumo de naranja recién exprimido ocupa aquí el lugar del azúcar habitual de la fruta deshidratada, y trabaja junto al sirope de arce para mantener la mezcla fresca en lugar de pesada. El trigo sarraceno y la avena forman la base, y la avena se muele primero en una harina gruesa para que la mezcla se compacte mejor una vez seca. Las nueces en remojo aportan riqueza y algo de grasa, mientras que los arándanos rojos partidos por la mitad crean pequeños puntos de acidez que contrastan con el dulzor de la naranja y el arce. Como todo se seca lentamente a baja temperatura en lugar de cocerse al horno, el crujiente se construye poco a poco a lo largo de varias horas en lugar de venir de un dorado rápido. El resultado tiene un carácter más ligero y cítrico que una granola clásica de canela y miel, más cercano a algo que pide fruta fresca y un chorrito de leche vegetal que a una granola para picar seca a puñados. Se conserva bien una vez completamente seca, lo que la convierte en un básico práctico para un desayuno rápido o para acompañar un bol de fruta.
Granola crudivegana de naranja, arce y nueces
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Semillas de alforfón activadas orgánicas
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Ingredientes
- 4 tazas de trigo sarraceno, en remojo y después deshidratado
- 2 tazas de copos de avena enteros, en remojo y después deshidratados
- 350 ml de zumo de naranja recién exprimido
- 1 taza y media de nueces troceadas, en remojo
- 250 ml de sirope de arce
- 1 taza de arándanos rojos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de sal marina
Preparación
- Muele la avena hasta obtener una harina gruesa.
- Corta los arándanos rojos por la mitad.
- Vierte todo en un bol grande: la avena molida, el trigo sarraceno, el zumo de naranja, las nueces, el sirope de arce, los arándanos rojos partidos, la vainilla y la sal. Mezcla hasta que quede homogéneo.
- Reparte la mezcla sobre varias bandejas del deshidratador forradas con papel de horno, en una capa fina y uniforme.
- Deshidrata a 40 °C, comprobando regularmente, hasta que la granola quede crujiente por completo.
Consejo
Extiende la mezcla en una capa fina y uniforme sobre las bandejas: los montones gruesos tardan mucho más en secarse por dentro y pueden quedar blandos en el centro en lugar de crujientes. Guarda la granola terminada en un tarro hermético solo cuando esté completamente fría, porque el más mínimo resto de humedad la ablanda muy rápido.
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Descubrir toda la gamaPreguntas frecuentes sobre la granola cruda al deshidratador
¿Por qué mi granola no queda crujiente?
Casi siempre es por una de estas tres razones: la capa es demasiado gruesa y el centro queda húmedo, el secado se detuvo demasiado pronto, o la granola se guardó todavía templada en un tarro, donde el vapor residual la ablando. Extiendela fina, termina el secado por completo y déjala enfriar del todo al aire libre.
¿Cómo deshidratar sin deshidratador?
Un horno que pueda bajar hasta 40 o 50 °C, con la puerta entreabierta y una cuchara de madera para dejar salir la humedad, cumple la función. El resultado es menos uniforme y el tiempo más difícil de controlar, pero funciona. Por debajo de esa temperatura, un lugar muy seco y ventilado puede bastar para pequeñas cantidades.
¿Cuánto tiempo se tarda en secar fruta en el deshidratador?
Depende por completo del contenido de agua y del grosor de las rodajas. Calcula de 6 a 12 horas para manzanas cortadas en rodajas finas, más tiempo para frutas jugosas como el melocotón o la piña. La única referencia fiable sigue siendo el tacto: la fruta debe estar flexible pero ya no soltar humedad al presionarla.
¿Es bueno comer granola todos los días?
Incluso casera y sin cocinar, la granola sigue siendo un alimento dulce y denso en energía: esta lleva sirope de arce, zumo de naranja y arándanos rojos. No hay ningún problema en tomarla con regularidad en una porción razonable, sobre un bol de fruta fresca en lugar de a puñados.
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