Aquí tiene el clásico tentempié crujiente reinventado sin mantequilla, sin azúcar refinado ni sirope de glucosa: solo ingredientes brutos, una crema de anacardo untuosa y un puñado de bayas de goji para el toque antioxidante. Una forma sencilla de recuperar el placer de lo crujiente.
Turrón crudo de frutos secos, coco y bayas de goji
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Ingredientes
- 90 g de crema de anacardo cruda
- 45 g de anacardos crudos enteros
- 45 g de virutas de coco
- 90 g de aceite de coco
- 25 g de sirope de arce puro
- 2 cucharaditas de zumo de limón
- 1/4 de cucharadita de sal marina sin refinar
- Un puñado de bayas de goji
- Opcional: 1/2 cucharadita de lecitina de soja o de girasol ecológica, para emulsionar
Preparación
- Ablande la crema de anacardo colocando el tarro en un baño de agua caliente, y derrita el aceite de coco.
- Triture la crema de anacardo, el aceite de coco, el sirope de arce, el zumo de limón y la sal marina hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Si usa la lecitina, añádala en este momento para evitar que la mezcla se separe.
- Vierta la preparación en un bol e incorpore con cuidado las virutas de coco y los anacardos enteros.
- Extienda sobre una bandeja cubierta con papel de horno, esparza las bayas de goji por encima y lleve al congelador hasta que cuaje bien.
- Rompa en trozos irregulares para servir.
Truco
El aceite de coco se derrite rápido a temperatura ambiente: guarde este turrón en el frigorífico o el congelador y sáquelo justo antes de servir.
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Descubrir toda la gamaPreguntas frecuentes sobre las cremas de frutos secos crudas
¿Cómo se usa la crema de almendra integral?
En preparaciones dulces, sirve de aglutinante en barritas crudas, energy balls y bases de tarta sin horno, y sustituye a la mantequilla en una masa de galletas. En preparaciones saladas, da cuerpo a una salsa, una vinagreta o una sopa fría, y se transforma en una crema vegetal con un poco de agua. También se puede untar tal cual. En esta receta, es ella la que aporta a la preparación su textura cremosa una vez que el aceite de coco la cuaja.
¿Dónde se puede usar la crema de almendra?
Prácticamente en cualquier sitio donde pondría mantequilla o nata. Una cucharada en un batido lo espesa, otra en una sopa fría de calabacín le aporta grasa y cuerpo en boca. Liga una salsa satay, suaviza una vinagreta de limón, sustituye parte de la materia grasa de un bizcocho. Y sobre una rebanada de pan con fruta aplastada, se basta por sí sola.
¿Cuáles son los beneficios de la crema de almendra integral?
Integral significa que las almendras se muelen con su piel, mientras que la crema blanca se hace con almendras peladas. Esa piel concentra buena parte de la fibra y los polifenoles del fruto, lo que hace que la versión integral sea más rica en fibra, más oscura y de sabor más marcado. El resto es igual: ácidos grasos insaturados, magnesio, vitamina E y proteína vegetal. Una crema activada, como las del catálogo, parte de frutos secos previamente puestos en remojo.
¿Cuáles son los inconvenientes de la crema de almendras?
Es un alimento denso: unas 600 kcal por 100 g, esencialmente grasas, así que las cucharadas suman rápido. Las personas alérgicas a los frutos secos deben evitarla, evidentemente. El precio sigue siendo elevado comparado con las grasas clásicas, y un bote empezado se enrancia si pasa demasiado tiempo a temperatura ambiente: mejor guardarlo en fresco y remover antes de usarlo, ya que el aceite sube de forma natural a la superficie.
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