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Batido crudo de limón y coco, sin lácteos

Batido crudo de limón y coco, sin lácteos

Con su textura untuosa y su toque ácido, este batido recuerda a un yogur de limón bien fresco: un desayuno ligero o el postre perfecto en una noche de verano. La pulpa de coco aporta la cremosidad, el agua de coco la hidratación, y el resultado resulta sorprendentemente poco dulce.

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Ingredientes

  • 125 ml de agua de coco
  • 80 g de pulpa de coco fresca, bien compacta
  • 60 ml de zumo de limón recién exprimido
  • Unas gotas de estevia de limón, a su gusto
  • Un buen puñado de hielo

Preparación

  1. Triture el agua de coco, la pulpa de coco, el zumo de limón y la estevia hasta obtener una textura lisa y cremosa.
  2. Añada el hielo y triture de nuevo unos segundos para que se incorpore bien.
  3. Sirva de inmediato, bien frío.

Truco

¿No tiene estevia de limón a mano? Una estevia neutra con un poco de ralladura de limón cumple perfectamente la misma función.

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Preguntas frecuentes sobre el coco fresco

¿Cómo se saca la pulpa de un coco?

Empiece perforando uno de los tres «ojos» del coco y recoja el agua en un vaso: será la base líquida de este batido. A continuación, agriete la cáscara golpeando todo alrededor de su circunferencia con el lomo de un cuchillo pesado o un machete, girando el coco a medida que avanza; acaba abriéndose limpiamente en dos. Deslice entonces una cuchara resistente o un cuchillo de punta redondeada entre la pulpa y la cáscara, y haga palanca por pequeñas secciones. En un coco joven, la pulpa es tierna y se separa casi con la cuchara.

¿Cómo se come el coco fresco?

Tal cual, en trozos, ya está delicioso. También se ralla para espolvorear un bol de fruta, se tritura para hacer leche de coco casera, o se corta en láminas finas para una ensalada. En preparaciones crudas, sustituye estupendamente a la nata: su pulpa triturada con un poco de agua da una textura untuosa sin aditivos. Una vez abierto, consérvelo en el frigorífico y consúmalo en dos o tres días.

¿Es bueno comer coco fresco?

El coco fresco aporta fibra, potasio, magnesio y manganeso, en un alimento sin procesar. Eso sí, es rico en grasas saturadas, lo que lo hace muy saciante: unos pocos trozos bastan para calmar el apetito. Como con cualquier alimento graso, conviene la moderación si vigila su ingesta. La versión fresca tiene la ventaja, frente al coco rallado industrial, de no haber pasado por un secado intenso ni por la adición de conservantes.

¿Es buena el agua de coco para una mujer embarazada?

El agua de coco es una bebida sencilla, poco dulce y naturalmente rica en potasio, que no presenta ninguna contraindicación en sí misma durante el embarazo. Elíjala de un coco fresco que abra usted misma, o pasteurizada de un fabricante, en lugar de un agua que lleve varios días abierta. Como cualquier bebida, complementa el agua, no la sustituye. Si tiene un seguimiento particular —tensión, riñones o diabetes gestacional—, coménteselo a la matrona o al médico que la atiende.

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