¿Buscas una receta cruda y reconfortante, ideal para el otoño?
Esta sopa cruda de calabaza combina dulzura, color y vitalidad. Rica en agua, magnesio y potasio, hidrata, remineraliza y apoya naturalmente el sistema nervioso.
¿Por qué elegir la calabaza cruda?
La calabaza es uno de los vegetales más hidratantes de la temporada, con casi un 90 % de agua. También está llena de:
- Magnesio: esencial para la relajación muscular y nerviosa,
- Potasio: apoya la función cardíaca,
- Antioxidantes naturales: betacaroteno y vitamina C para una piel radiante,
- Fibras suaves: favorecen la saciedad y una digestión armoniosa.
Para profundizar y comprender mejor qué es realmente una alimentación viva, descubre cinco ideas erróneas sobre la alimentación viva que merecen ser deconstruidas.
Receta de la sopa cruda de calabaza
Ingredientes (para 2 a 3 tazones)
- 750 g de pulpa de calabaza
- 1 pimiento rojo
- 20 cl de agua filtrada
- 1 cebolla fresca
- 1 taza de crema de coco
- 1 diente de ajo
- 2 tazas de romero fresco infusionado
- 1 c. de café de tomillo seco
- 1 c. de café de cúrcuma
- 1 c. de café de plasma marino (o ½ c. de café de sal marina)
- Pimienta al gusto
Preparación
- Corta la calabaza en cubos y colócala en tu licuadora.
- Agrega todos los demás ingredientes.
- Mezcla hasta obtener una textura suave y cremosa.
- Sírvela inmediatamente para disfrutar de las enzimas y nutrientes intactos.
Consejo: Si prefieres una sopa tibia, mezcla por más tiempo para calentarla ligeramente sin superar los 42°C.
El toque extra de vitalidad
Agrega una cucharadita de aceite de oliva crudo o algunas semillas germinadas justo antes de servir para reforzar el aporte de ácidos grasos esenciales y enzimas vivas.


